¿Quién es la Luna Negra?
julio 13, 2017
La Luna Negra o Lilith corresponde
a un mito de origen judío. Lilith es la primera mujer que fue creado por Dios
juntos a Adán, pero que éste ha rechazado. En realidad, Lilith se negó a
reconocerse inferior a Adán y reivindicaba una posición de igualdad con él. Sin
embargo, Adán se negó y Lilith, antes de ser despedida, se fue por su propia
voluntad, manteniendo así la inmortalidad. De esta fascinante mujer han nacido
innumerables demonios que todavía cargan a la humanidad. El principal problema pero
surgió de la disputa constante entre Adán y Lilith cuando permanecían juntos,
porque ella se molestaba por la posición que le hacía adoptar y protestaba:
“¿Por qué tengo que estar por debajo de ti si soy tu igual?”. Debido a que Adán
trataba de imponerse con la fuerza Lilith un día perdió la paciencia y se fue a
hacer el amor con todos los demonios y espíritus de las aguas que había en las
proximidades del Mar Rojo y creó con ellos cientos de pequeños Lilim cada día.
Esta historia simboliza la energía que la Luna Negra expresa en nuestras vidas
y en nuestra alma. Es la parte de nosotros que se rebela a la sumisión, es la
parte que reclama sus derechos y finalmente permitirnos esa libertad de ser lo
que uno es, sin más condicionamientos.
Sin embargo este aspecto se ha
puesto de lado, por la educación, por factores religiosos y sociales. Es decir
la Luna Negra fue enterrada y atrapada sin poder encontrar una posible salida
en la personalidad. Pero nunca ha desaparecido, porque Lilith es inmortal y por
eso tiene la capacidad de aparecer en nuestra vida con toda su ira y destruir
todo lo que tratamos de construir. Es nuestra sombra, ese aspecto oscuro que
desobedece, que se rebela, pero sólo porque no le damos la debida importancia,
porque si lo hacemos, una vez liberada su fuerza sería una nuestra aliada.
Al no reconocerla Lilith se
enoja y crea una peligrosa rabia dentro de uno mismo y hacia los demás. La tarea
sería de reconocer nuestras partes negadas, nuestras pasiones, nuestros deseo
de poder, deseo sexuales, deseo de fusionarse con otros, de esas batalla entre
los diferentes deseos, como experiencias de vida porque no es que al evitarlas
desaparecen. Estas partes son parte del ser y son la verdadera fuerza interior que
nos completan. El claroscuro junto es el conocimiento verdadero de cada uno,
sin ninguna ilusión, es lo que realmente somos. Con su ayuda tenemos el tiempo
de liberarnos de la moral, de los patrones religiosos, económicos y políticos y
expresarnos sin imposiciones externas. La sensación de libertad
y de independencia se fortalece siempre más cuando aceptamos y reconocemos su
energía en nosotros porque la Luna Negra es muy potente. Una vez encausada
su energía explosiva se pone a disposición para construir una realidad personal
que nos corresponde plenamente.


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