¿Qué es la Astrología?
julio 13, 2017
La Astrología está obteniendo mucho valor en estos últimos
años, pero probamos a revisar qué estamos aceptando, qué viene implícito en
esta aprobación, en qué creemos y en qué no respecto a esta práctica. Fuimos
incorporando a lo largo de la historia de la humanidad los símbolos de la
astrología junto a un conjunto de valores, principios existenciales y
construcciones de conceptos. La astrología consiste o se funde en un principio
simple que es el principio de
correspondencia que expone la filosofía hermética: como es arriba es abajo
y como es abajo es arriba. Es decir dos planos que se corresponden mutuamente. Esta
ley nos está diciendo que no existe una cosa o la otra, sino que el cielo y la
tierra, el exterior e interior, adentro y afuera, los sucesos objetivos y lo
subjetivo son la misma unidad. Desde la astrología esto significa que somos lo
que vivimos, somos la experiencia. Somos lo que nuestra vida nos revela cada
día. No hay una separación de los sucesos que se nos manifiestan. No es que los
planetas determinan lo que ocurre en la tierra, tampoco define lo que va a
vivir una persona. Sólo hay una relación entre el individuo y el universo que
se corresponde. La carta natal es un mapa del sistema solar en el instante del
nacimiento, una matriz, un sistema que cobra vida cuando es significado por la
conciencia que lo encarna. Cuanto más la conciencia madura y se transforma, ese
patrón energético de la carta natal será fuente de nueva información. Nuestra
matriz energética acompaña la evolución de la conciencia, pero al mismo tiempo
esa evolución es la capacidad de responder al destino de la propia energía. Es
decir que hay una relación, un encuentro, una unidad entre la consciencia y el
destino. La consciencia y el destino son del individuo.
La correspondencia entre el arriba y lo abajo pertenece a una vibración también psíquicas. Algo
se organiza en el plano real y concreto, de modo que cobra sentido cuando es
significado por la consciencia. Desde la astrología y por lo tanto de una carta
natal se revela una determinada cualidad de vibraciones que pueden ser
significados. Por ejemplo, Saturno irá a describir la vibración energética
asociada a la vivencia de lo paterno y todas sus posibles situaciones y
contextos, con todas las variables en la que se podrá encarnar esa experiencia.
Es decir que la carta natal no es fija, no es un modelo que debe ser cumplido,
sino que obtiene realidad en la exploración de la vida. Las posiciones y
relaciones entre los planetas de una carta natal muestran un mapa que permite
significar la organización psíquica interna y el vínculo con su destino. Los
sucesos de nuestra vida son la realización de la carta natal. La vida humana es
una creación vincular en cuanto participa la propia voluntad, del mismo modo como
las de nuestros vínculos en la que uno está entrelazado. La carta natal es una
vibración que se da a conocer mientras se vive la vida. Hay algo que toma forma
y se despliega a través de los acontecimientos y vínculos. No somos
predeterminados. Las experiencias y los desafíos que llegan a nuestra vida
revelan la consciencia de que somos. Los sucesos y los vínculos nos revelan el
ser que de a poco vamos tomando consciencia. Esas experiencias responden a un
orden o un ciclo, es decir que no ocurren en cualquier momento, sino que el
movimiento de los planetas marca un tiempo, una evolución de nuestros procesos
para poder revelarnos. Todas experiencias serán compartidas y afectará nuestros
vínculos, ya que no somos seres singulares. En esencia una experiencia que
afecta a una persona por consecuencia afectará a la pareja, hijos, padre, madre
o amigos etc. Por eso es innegable que cada uno de ellos tendrá que significar
el mismo hecho de manera diferente, acorde a su estructura energética y proceso
individual de vida. La carta natal no nos dice que hecho concreto vamos a tener
que transitar porque justamente está enlazado con otros y por lo tanto dificultoso
en hacer una predicción. Se trata de tener una alta sensibilidad de registro de
la vida real vivencial que muchas veces no es consciente. Creer en fin no deja
de ser aquello de lo que estamos dando fe, aquello que estamos asumiendo y que
nos refleja.
De los apuntes de Casa XI.


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