Cuando Venus viaja por una casa astrológica de nuestra carta natal exalta los temas relacionados a la belleza, armonía y todo lo que nos haga experimentar gratificación, placer, porque va a aumentar nuestro valor y reconocimiento hacia nosotros mismos. Cuando no nos valoramos tenemos la sensación que nuestro valor depende de los demás o dependemos de lo que los otros nos dicen y se vive mal la autoestima. Pero Venus nos enseña a amarnos a nosotros mismos, ya que cualquier tipo de amor que actuamos nace en nuestro interior y además si no nos amamos es difícil recibirlo desde fuera. También influencia nuestros ingresos, potencia nuestra sensibilidad, lo femenino y ayuda a ser más receptivo. .
Venus en el Cangrejo sumerge nuestras relaciones en las aguas, por eso podemos sentir un renovado deseo de estar juntos o un nuevo deseo de encontrar a la persona adecuada con la que construir algo. Los lazos familiares se vuelven más fuertes y queremos reconciliarnos con todas las cosas que consideramos muy familiares, queridas e íntimas. El signo del Cangrejo tiene la función de nutrir y lo quiere hacer con nuestra familia, las amistades y todo el círculo de personas a nuestro alrededor. Podemos ofrecer ternura, gentileza y amabilidad también a nosotros mismos. Ocuparnos de nuestras necesidades, alimentar nuestros deseos con mucho más cuidado, despertando el instinto maternal y darnos las atenciones que merecemos para enriquecer nuestra alma.
Venus nos permite relacionarnos con nuestro interior y exterior. Nos volvemos más sensibles e intuitivos en nuestras relaciones y nos importan más las emociones, el pasado, las raíces, por eso se refuerza la necesidad de pertenencia. Aumenta la vulnerabilidad y es recomendable saber con quién confiar, pues es tiempo de impulsar las relaciones que nos aportan amor, que nos sustentan y donde podemos nutrir a las personas que queremos mucho protegiendo las emociones. Las parejas sienten un impulso a hacer más, sobre todo los que no viven todavía juntos, ahora sienten deseo de armar una familia, quizás tener hijos, de buscar protección entre los brazos y la serenidad familiar, pues se precisa seguridad y el calor que nos da nuestro hogar.
Venus nos permite relacionarnos con nuestro interior y exterior. Nos volvemos más sensibles e intuitivos en nuestras relaciones y nos importan más las emociones, el pasado, las raíces, por eso se refuerza la necesidad de pertenencia. Aumenta la vulnerabilidad y es recomendable saber con quién confiar, pues es tiempo de impulsar las relaciones que nos aportan amor, que nos sustentan y donde podemos nutrir a las personas que queremos mucho protegiendo las emociones. Las parejas sienten un impulso a hacer más, sobre todo los que no viven todavía juntos, ahora sienten deseo de armar una familia, quizás tener hijos, de buscar protección entre los brazos y la serenidad familiar, pues se precisa seguridad y el calor que nos da nuestro hogar.
- julio 30, 2017
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